Provinciales

Advierten por una crisis en los centros de diálisis que atienden a afiliados de PAMI

La Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina alertó sobre la falta de actualización de los aranceles y señaló que la situación pone en riesgo la continuidad de la atención para miles de pacientes. El problema se profundiza en distintas provincias del interior, donde los traslados representan un costo adicional para los prestadores.

Los centros de diálisis que brindan atención a afiliados del PAMI atraviesan una situación financiera que, según advierten desde el sector, podría comprometer la continuidad de las prestaciones para miles de pacientes que necesitan tratamientos de manera periódica.

Rolando Juan Barbieri, presidente de la Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina (CADRA), aseguró que los prestadores llevan aproximadamente 18 meses sin una actualización de los aranceles y advirtió que la diferencia entre los costos actuales y los valores reconocidos por la obra social se volvió difícil de sostener.

De acuerdo con las estimaciones de la entidad, entre 10.000 y 12.000 afiliados de PAMI reciben tratamiento de diálisis en todo el país. La situación genera especial preocupación en provincias del norte y en localidades alejadas de los grandes centros urbanos.

Reclaman por la falta de actualización de los aranceles

Uno de los principales reclamos del sector está relacionado con el atraso de los valores que reciben los prestadores.

Barbieri sostuvo que el desfasaje entre el costo que implica brindar el servicio y lo que actualmente abona la obra social estaría entre el 40% y el 50%.

A esta situación se sumó, según explicó, la eliminación de un componente vinculado a la calidad de la prestación. Se trata de un 8% que los centros dejaron de percibir hace aproximadamente tres meses.

La preocupación no se limita al costo de la sesión de hemodiálisis. Los prestadores deben afrontar además distintos servicios asociados al tratamiento, entre ellos el traslado de los pacientes, intervenciones vinculadas con los accesos vasculares y controles de laboratorio periódicos.

La inflación aumenta los costos de funcionamiento

Desde CADRA remarcan que los centros deben afrontar aumentos permanentes en distintos rubros indispensables para mantener la atención.

Combustible, servicios públicos, impuestos, insumos médicos y salarios del personal son algunos de los principales gastos que impactan sobre las instituciones.

En el caso del personal de enfermería, los salarios se encuentran vinculados a las negociaciones paritarias correspondientes al convenio de FATSA, lo que implica nuevos incrementos que los prestadores deben absorber en un contexto de aranceles atrasados.

Según explicó Barbieri, esta situación también dificulta la incorporación de nuevos pacientes. Los centros deben afrontar los costos de atención antes de recibir el pago correspondiente, generando un problema de financiamiento que se acumula mes a mes.

Preocupación por los centros del interior

La situación adquiere una dimensión todavía mayor en determinadas zonas del país donde los pacientes deben recorrer largas distancias para acceder a sus tratamientos.

Salta, Jujuy y Santiago del Estero aparecen entre las provincias donde la problemática genera mayor preocupación. En esos lugares, los costos relacionados con el traslado de los pacientes representan una parte significativa del funcionamiento de los centros.

Desde CADRA advierten que, si los valores no se actualizan, algunos establecimientos podrían verse obligados a dejar de prestar el servicio.

El riesgo, según explicaron, no se limita a una cuestión económica: el cierre de un centro de diálisis puede obligar a los pacientes a trasladarse aún más kilómetros para recibir un tratamiento que necesitan de manera regular.

Reclamos sin respuestas concretas

La entidad asegura que durante los últimos meses realizó distintas presentaciones ante las autoridades de PAMI para plantear la situación y solicitar una actualización de los aranceles.

Sin embargo, Barbieri sostuvo que hasta el momento no obtuvieron una respuesta concreta que permita solucionar el problema.

Frente a este escenario, desde la Confederación decidieron hacer pública la situación y advertir sobre las consecuencias que podría tener la falta de una solución.

El sector espera ahora una convocatoria de las autoridades para analizar los costos reales de la prestación y encontrar un mecanismo que permita garantizar la continuidad del servicio.

Mientras tanto, los centros de diálisis intentan sostener la atención de los pacientes en medio de un escenario económico cada vez más complejo, con la preocupación puesta en que el deterioro financiero termine afectando la prestación de un tratamiento indispensable para miles de afiliados de PAMI en todo el país.

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